Hay momentos en la vida donde no importa que estoy haciendo o pensando, pero si tengo que escribir, si o si, lo hago.
Estoy en la avenida 9 de julio, cuando de repente una mujer de estatura baja, rubia y con años encima de sabiduría y de cansancio empieza a indagar mi vida.. Es curioso como se maravilla al saber que soy colombiana, que vine a estudiar y sobre todo... ¡CHEE, QUE LINDO ACENTO TENES!
Como es de toda buena hija, madre y abuela, empieza con detalles como:
"ESTUDIA, ESTUDIA, ESTUDIA Y PONTE PILAS, no seas que llegues a vieja como yo, lavando platos, ahora me arrepiento de no ir con mis padres a Italia, de quedarme como morsa en un monasterio para ahora lavar platos pero casada, eso si... de todas formas, estudia y cásate, nada como llegar a vieja pero con tu viejo... justo ahora venìa pensando en que anoche, me lavó los platos, me llevo a pasear, y vamos a cenar los domingos y vuelta al perro (vuelta a la manzana en palabras colombianas) y así vivimos, felices el día a día... Por cierto, este domingo hay una fiesta ¿Queres venir? ah, pero si sos una pendejita apenas, (niña) con mi viejo nos compramos una par de boletas y es desde las 9:00pm hasta las 6:00am, tenemos primero para picar, luego el asado, el postre, licores y masitas, eso si... bailar hasta que quiera o hasta que un ACV me lleve en paz" jajaja risas por doquier "habrá orquesta desde Buenos Aires, no cualquier pavada, pero ahora me preocupo porque la que me peina dice que ya no trabaja los sábados, ¡ah! sera estar peinada desde el viernes..."
Son estas abuelas las que inspiran el amor, las que nos hacen creer que aún es posible vivir enamorado hasta la médula, hasta la vejez, personas como ella son las que le dan sentido a la vida... ¡Goza y vive mucho mi vieja, seré yo quien un día te atienda!
¡Quiero llegar a vieja, con mi viejo! AR 12:00 Hrs
