La noche de navidad, Grey se encontraba compartiendo en
familia, lucia como nunca, su larga cabellera
negra, su piel morena cubierta con sedas de oro, cada accesorio,
concordaba con la esencia de su ser.
11: 44 pm ”hola, pasare a
saludarte en pocos minutos”
¿Quién podría ser? Ella lo
sabía, era el amor de su vida…
Sus ojos se iluminaron, la más
bella sonrisa broto, corrió a retocarse, quería estar hermosa, hermosa para él.
¡Cuánto tiempo sin verte! Pensó…
… Espero tranquilamente, su
corazón palpitaba fuertemente, su emoción era grande, quedaban solo minutos,
minutos para volver a verlo como aquella primera vez…tuvo tiempo para imaginar
que le diría, no quería ser tan obvia, él debía tomar la iniciativa.
Era el amor de su vida, ese
amor que no se olvida, se enamoró de sus ojos,
de la simpleza de su apariencia, de su caballerosidad, de su humor, de su voz
tan dulce y tierna, de su risa. Simplemente se metió en su vida.
12:00am NAVIDAD
Abrazos, besos, oraciones, la
tía con las uvas, los vecinos, la familia, todos, ¡feliz navidad! como podía
ella respondía, era una noche hermosa, cargada de amor y felicidad.
De repente, a lo lejos, se
encuentra con es
Desciende de un auto, un
hombre alto, guapo y elegante, con un hermoso ramo de flores, la observa, sus ojos brillan, da unos pasos hacia atrás y con un par de señas,
ella camina hacia él, era su amigo, su mejor amigo, no podía mostrar su gran
felicidad, debía ser prudente pero su corazón no lo entiende.
Sus miradas fijas y sin decir
palabras se abrazan, un abrazo de esos que te hacen sentir viva nuevamente, sus
corazones se entienden, hubo magia entre los dos, sin darse cuenta, estaban
enamorados; ahí abrasados despertaron de ese letargo
profundo en el cual reposaban.
En ese corto lapso entre reencuentro y abrazo,
llega ese anhelado momento, y como su primera vez, sus labios se encuentran y
son uno solo, otra vez.

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