En mi mirada yo tenía un poco de muerte,
mi corazón estaba vacío y cuando pensé que todo acabaría... Él llegó.
Ya cansada, dije: Papá, no quiero ser más débil, no quiero estar mas callada.
Tan solo me miró y en silencio empezó a limpiar cada tristeza que dolía,
cada temor que recorría... me lavo con su gran amor.
En las mañanas me espera pacientemente,
sabe que tengo toda una historia por contarle.
Sin embargo ¡Yo le fallo! Me tardo en llegar y ¿Qué crees?
él sigue esperando... Llego y me besa; levanta mi cara y pregunta
¿Qué te pasa?
Mi corazón estalla ¡Cuanto amor!
Yo sé que él tiene una sola historia por escribir.
Un día ya cansada le dije: No quiero ser mas prisionera.
Vino, me tomo en sus brazos y empezó a caminar... De repente dice: ¡lo hizo por ti!
Soy hielo y me derrito porque es real ¡Murió por mi!

No hay comentarios:
Publicar un comentario